La Suelta
(Extractos del atípico diario de un aprendiz de piloto)

... Es viernes. Ya llevo 17 dobles mandos, sigo agarrotado en el remolque casi como el primer dia, y no tengo un puñetero euro para pagar los dobles mandos extras que voy a necesitar. Como diría Jose Manuel, "from lost to the river". Decido quedarme el fin de semana en Ocaña y volar el máximo posible, quiero avanzar. Iñaki está de vacaciones y vuelo con Begoña, la instructora más sexy del planeta. Cuatro vuelos el sábado y cuatro el domingo. Empiezo a sentirme más seguro y en uno de los últimos vuelos hacemos la caja. La suelta está más cerca ...

... El fin de semana con Begoña ha sido fantástico, a pesar de mi traicionera imaginación:

- Repaso de vuelo, Julio. En el despegue se te ha ido un poco el plano de la derecha y ... (Estamos todavía sentados en el avión, justo depués de aterrizar. Mientras Begoña me habla, como no la puedo ver, su voz se convierte en un susurro y me la imagino cruzando la pista, su melena rubia al viento, con esa camisa blanca que parece de raso y que utiliza a modo de guardapolvo, polvo, polvo ... Me imagino que es un camisón y que no lleva nada debajo ...)

- ¡Julio! ¿Me escuchas?

- Eeehh ... Uumm ... Si, Begoña. Me decías que en final he penetrado ... estooo!? ... he entrado un poco rápido ... ejem ...

A pesar de todo, he mejorado mucho. Creo que Begoña ha empleado todas sus artes de psicóloga para, aunque haya sido de una manera inconsciente y en medio de mis fantasías, hacerme progresar. Incluso creo que, en su posición privilegiada de psicoanalista, sentada justo detrás del alumno medio tumbado, aprovecha para tomar notas para su tesis:

Alumno Tiempo de toma de decisión Nivel de ansiedad Observaciones
Julio X ms X miliangustias Está un poco salido.
Dani X ms Nulo. Claridad de ideas. Buff...
Gonzalo X ms Proporcional al número de botes en la toma. Rebajado a dobles mandos.
... ... ... ...

... Antes de los vuelos con Begoña, he hecho un par de ellos con Manolo, que también contribuyó a este progreso:

- Va, gira 36.5º a la derecha con un ángulo de alabeo de 23.8º, ¿me entiendes? ... ¡No, hombre, no! El final hay que hacerlo a 91.7 km/h con un ángulo de planeo de 37.2º ... ¿me entiendes?

El, como Iñaki, habla por la radio mientras vuela conmigo:

- Airbus a torre de control, digo ..., Union Foxktrot a base ... Esta noche hay una barbacoa, ¡que se apunte todo el mundo! No se te olvide avisar a las holandesas, a las jóvenes. Para viejo, yo, ¿me entiendes? ...

... Ya es lunes y estoy en el trabajo. No dejo de pensar en el vuelo. Visito la página de Iñaki y me recorro todos los enlaces (no se lo que voy a durar en este trabajo): meteo, nubes, los artículos, los "hurricane hunters", ..., y, ¡el culo de su vecina! Estoy deseando volver a Ocaña y decirle a Iñaki que ya quiero soltarme. Me siento psicológica y físicamente preparado para ello. El culito de su vecina ha puesto mis hormonas a tono para el subidón de la suelta...

... Hoy martes he conseguido salir pronto de trabajar y me acerco a la escuela. Iñaki ha vuelto de vacaciones. Le comento mis últimos avances y vuelo con él. Compruebo que todo sigue igual:

- Suave, suave ... Más deprisa... Más despacio... (Mientras vuela conmigo, habla con otros pilotos por la radio: - Paco, ¿dónde estás?, ¿tienes móvil? ... Llama a la oficina para decirles el sitio exacto de la toma ...) Sube el morro ... Baja el morro ... (Viento en cola recibido Papa Lima) Suave, suave ... Derecha ... ¡He dicho derecha, no izquierda! Acuérdate de Barrio Sésamo ... Este soy yo ... (Coge los mandos y, con un movimiento rápido y preciso, el avión gira en la dirección adecuada y con la lanita en su sitio. ¡Cago en ...!)

- Perdona Iñaki, hoy estoy un poco despistado.

- Bueno, venga. Izquierda 180º ... (Notifica base Papa Lima)
.......

Creo que, a pesar del despiste, ha apreciado mis avances. La suelta se va acercando ...

... Sólo me quedan algunas maniobras de emergencia. Hoy jueves hemos hecho la suelta de cable. En el siguiente vuelo Iñaki le dice a Borja que nos suba a 800 m. Vamos a hacer pérdidas y barrenas. Cuando empieza el remolque noto que estoy más tenso que otras veces. Llegamos a 800:

- Velero libre, gracias Borja.

- De nada, buen vuelo.

Subimos un poco más en la térmica, hasta 1100, y comienza el baile:

- Bueno Julio -dice con esa voz suave que utiliza cuando te va a putear- vamos a hacer unas pérdidas.

El ASK 21 es una madre. Incluso tirando rápido de la palanca, el picado y la recuperación no se hacen demasiado bruscos. Hacemos pérdidas encadenadas y, en una de ellas, me pide que pise a fondo el pedal de la derecha. El ASK 21 no entra en barrena, pero ya se como se provoca. Iñaki se ha calentado y pasamos al "rock & roll":

- Ahora voy a probar con esto, JA!, JA!, JA! ... y con esto, JA!, JA!, JA! ...

Hace rato que ya no tengo la mano sobre la palanca. Veo de reojo que se mueve rápido en todas direcciones mientras mis pies suben y bajan al ritmo que marca Iñaki. Me siento como cuando en las verbenas de mi pueblo tenía que bailar, por compromiso, con la prima fea de mi novia: quiero parar y tomarme unas cervezas con mis amigos en el bar. Hasta echo de menos la "amabilidad" de Jesús y Rosi en esos momentos ...

Después de una de esas maniobras, y de dejar el morro del avión pegado a la cola, como si fuera una pescadilla, Iñaki me dice que lo nivele. Lo consigo. Cuando parece que todo ha acabado, me pregunta que como estoy, y que si quiero hacer un "looping". No se cual es la repuesta correcta, ¡me estoy jugando la suelta! No quiero decirle que tengo el estómago en la boca, los higadillos me salen por las orejas y los congojos los tengo de corbata. ¡Odio las corbatas!
Intento poner una voz lo más normal posible, sin que se noten las dos bolas que me oprimen la garganta. Le digo que estoy bien, y que si, que quiero hacer el "looping", siempre que tengamos altura suficiente. ¡Ya he metido la pata! Todavía tenemos 800 m. Iñaki se da cuenta que hace tiempo que no miro, no se muy bien si es que ya no veo, los instrumentos. Otra vez la voz suave:

- Si, tenemos altura suficiente. Vamos a hacer el "looping". Primero ponemos el avión a 180 km/h -continúa Iñaki mientras hace lo que dice. AHORA TIRAMOS DE LA PALANCA -ya gritando para superar el ruido del viento. AHORA QUE YA ESTAMOS BOCA ABAJO, CENTRAMOS LA PALANCA ...Y AHORA, PICAMOS, JA!, JA!, JA! ...

Por fin, empieza a tirar de la palanca. Noto como me pego al asiento. Las mejillas tiemblan y se van hacia atrás hasta tocar casi las orejas. Decelaramos y el avión se pone recto y nivelado ...BUFFFF!!! Iñaki me comenta que habremos llegado alrededor de 3 g ...

Estoy revuelto como uno de ajetes y gambas, pero no se lo voy a reconocer a la voz suave. Cojo la palanca e iniciamos la aproximación, el tráfico, y, ¡por fin!, la toma. Cuando bajo del avión me limpio los higadillos de las orejas y trago saliva para poner el estómago y las bolas en su sitio. Me voy a la piscina a quitarme el mareo. El dia finaliza con un vuelo tranquilo, precioso, con el sol poniéndose. Cada vez estoy más cerca de la suelta. Iñaki insiste en que traiga el bañador los próximos dias ...

... Ya es viernes de nuevo. Le recuerdo a Iñaki que quiero soltarme. Parece que quiere retrasarlo. He hecho algo mal en un doble mando. Me dice que no me suelta porque es el instructor más c..... del mundo ...

... El sábado ha hecho un dia de perros y no he volado. El domingo sopla viento Norte y salimos de la 11: viento cruzado, mal dia de suelta. Hago un par de dobles mandos para aprender a volar con esas condiciones. Hasta ahora nunca había volado en el planeador con viento cruzado. Los dobles mandos van bien e Iñaki parece decidido a darme la suelta. Ahora soy yo el que no lo tiene claro. No me gusta el viento cruzado por mis experiencias con el parapente. Recuerdo el accidente que tuve con viento cruzado en el despegue de Piedrahita, ¡Norte también!.

Me voy con Gonzalo al bar para ayudarle a limpiar su portátil de virus. Mientras escaneamos el disco duro miro por la ventana. ¡El viento ha parado! Estoy a punto de dar al botón de "cancel" y salir corriendo a la pista. Paciencia, espero. La barra de desplazamiento que indica la progresión del programa parece que no finaliza nunca. ¡Ya está! Gonzalo y yo salimos deprisa del bar. Mientras nos acercamos al despegue nos damos cuenta de que el viento sigue y cruzado, son rachas. Pero ya estoy loco por volar sólo. Iñaki me deja el primer avíon de la pista.

Domingo 11 de Agosto de 2002, 12:38 de la mañana, atado en el Union Union en la cabecera de la pista 11 con 15 nudos de viento Norte y 25º C de temperatura:

- Julio Pérez, Union Union, suelta, tensando ... REMOLCANDOOO.

El corazón me va a mil por hora. Hago caso de los últimos consejos de Iñaki y salgo con el pedal derecho pisado y la palanca hacia la izquierda para evitar el efecto veleta y que el avión se aproe al viento. La carrera por la pista va bien. En cuanto tengo velocidad tiro suavemente de la palanca y empiezo a volar. Enseguida noto que me faltan los 100 kilos de Iñaki y subo rápido. Controlo la altura para no tirar de la cola de la remolcadora. El avión se aproa al viento y vuelo derivando. Despega la avioneta y nos ponemos los dos en deriva. ¡ES FANTÁSTICO! ¡YA ESTOY VOLANDO SÓLO!

Ha pasado lo peor del remolque. El resto se me hace eterno, echo de menos la voz suave. El avión vuela alegre y nervioso, se nota que lleva mucho menos peso. Le digo a Juanma por la radio que me deje en una térmica. Me dice que es imposible porque está en tierra. ¡Glup! Perdona, Pablo. También me habla Iñaki, su voz ya no es suave:

- ¡Déjate de térmicas y de tonterias y vuela!

Me pierden las ganas de volar y me olvido de que es mi suelta. ¡Por fin La Suelta!

Llegamos a 500 m y la remolcadora alabea. Tiro de la bola amarilla:

- Velero libre, gracias Pablo.

- De nada, buen vuelo.

Comienzo a descender suavemente. Me siento extraño volando solo. El avión también. Nota el cambio de peso y tiende a levantar el morro. Lo compenso. Es pronto y el dia es flojo, no hay buenas ascendencias. Hago unos cuantos giros. Estoy emocionado. Iñaki me pregunta por la radio:

- ¿Como vas Julio?

- ¡¡De p... m.... sin el instructor más c..... del mundo!!

- Venga, ¡a disfrutar! (noto que Iñaki se está riendo)

El tiempo pasa lento y rápido. Sigo haciendo giros y pronto estoy ya a 300 m listo para comenzar el tráfico:

- Union Union, viento en cola.

- Viento en cola recibido -responde Iñaki.

Sigue el viento cruzado y tengo en cuenta la deriva para hacer la base. Entro en final también derivando para, en el último instante, girar con el pedal para enfilar la pista y recoger. Aguanto y el avión aterriza. Corre por la pista de tierra y lo freno a la altura de la caseta. Abro la cabina. Iñaki y un grupo de alumnos viene hacia mi. Me quito la gorra y la lanzo al aire mientras pego un grito. Iñaki se rie, me felicita, todo el mundo me felicita. Estoy feliz, agradecido, emocionado, encantado, en una nube ..., un cúmulo, por supuesto. Salgo del avión y noto que me tiemblan las piernas. Aprovecho para besar a Begoña que me felicita también. Con el subidón estoy a punto de invitarla a cenar. Dudo. Lo dejaré para el "C" de plata.

No se me borrará la sonrisa en todo el dia.

Gracias a todos:
A Manolo por su precisión, sus barbacoas y sus paellas.
A Begoña por su paciencia, los detalles, correcciones y sugerencias de sus repasos de vuelo.
A Iñaki por su buen humor, por transmitirme sus conocimientos, su experiencia y su pasión por el vuelo y la enseñanza, por aguantar mi impaciencia, por ser el instructor más c..... del mundo, por tener el culito de su vecina en la web, fuente de inspiración para mi suelta, y porque es ...¡como el Monstruo de las Galletas! Grande y peludo. Siempre intentando enseñarnos orientación básica: arriba y abajo, derecha e izquierda, suave, suave...
Gracias también a los remolcadores, Borja, Juanma, Pablo, Cecilio y Jose María, que me han aguantado tantas "catenarias" (¡vaya palabreja!).
A Jorge, por su paciencia con mis dudas y sugerencias en las clases teóricas.
Al resto de instructores, pilotos (recuerdos especiales para Joseba y la "genio") y compañeros alumnos que tanto me han enseñado con sus consejos y sugerencias desde que llegué a Ocaña.

En fin, gracias a todos por descubrirme este apasionante y bellísimo deporte:
el Vuelo a Vela.

¡Nos vemos en la pista!

P.D. Espero que esto ayude para que los instructores no me derriben en las próximas sueltas y entrenamientos. ¿Oido, Bego? ;-)