En
13 minutos estoy.. ¡otra vez en la pista!, con el agua chorreando
por el suelo y un cabreo de los grandes, ¡no he podido enganchar
ninguna térmica!, las culpas al remolcador ...como los niños
chicos, pero Pedro, sin dejarme bajar del velero, me engancha de nuevo,
“ no digas tonterías, sales otra vez ”, y, sin darme tiempo a quejarme
estoy otra vez en el aire.
Ahora
consigo agarrarme y sin agua subo a 1700m. sobre Ocaña pueblo y
tanteo el día; todo es azul, no hay ni una sola nube y hay un poco
de calima, las térmicas no son cañón (1.3m/s)
y desconozco el techo.
Mi
programa es hacer Ocaña-Menasalbas-Quintanar de la Orden-Sonseca-
Ocaña, con lo que no estaré lejos de campos alternativos
y en caso de toma fuera de campo puedo hacerlo en un aeródromo cercano
como Lillo o la Mancha.
A
130 pongo en el morro el primer punto de viraje a 74 kms, gasto 350 m.
hasta la primera térmica y los vuelvo a recuperar con un 1.4m/s
en 4 minutos, no parece que vaya mal el día.

Rápido
entro en el sector de Menasalbas y viro hacia el este a la Sierra de los
Yébenes, esperando que la cara sur más soleada tenga algo
de termoladera.
Sigo
la cresta zigzagueando un poco y encuentro pocas cosas aprovechables, en
un 0,5 pierdo el tiempo porque tengo un compañero indicando algo
que tampoco sube, al final nos separamos y, tanto él como yo, pensamos
lo mismo: “estos bichos no son tan buenos para la fama que tienen”, es
un buitre y parece joven.
Sigo
hacia el pantano de Turleque y la velocidad sobre el suelo sube hasta 170
sin darme cuenta, en Los Yébenes vuelvo a subir a 1,900 y ya soy
un rey hacia Quintanar de la Orden, tengo altura y voy rápido.
Después
de virar un par de nuevas térmicas continúo hacia Villacañas
dejando la pequeña Sierra del Romeral a mi izquierda, siguiendo
la N-402 encuentro la mejor del día con 2m/s y llego al fresquito
a 2,100 m. de altura.
Ya
parece que esto está hecho y bajando a 1000 m. estoy en mi segundo
punto de viraje,así que como hay un +3 justo antes del sector, no
lo viro y lo dejo para cuando haya sonado el aviso del logger.
Vuelvo
sobre mis pasos encima del punto y busco, viro, espero a ver...¡no
hay nada!, nada de nada.¿Ves?, eso por listillo..
Me
dejo derivar un poco con el viento hacia el norte y empieza el meneillo,
bueno parece que aunque tenga 700 m voy hacia arriba, pero cuesta mucho
tiempo salir de allí, creo que las térmicas estaban fraccionadas
y que eran varias ramas en su parte inferior. No había manera de
“ entenderlas”; ya no soy ningún rey, hace mucho calor y las manos
me sudan.
Al
final remonto a 2000 y me hago el propósito de no bajar a menos
de 1000 m.
Bebo
agua, mucha agua... tenía la boca seca y me dolía de apretar
los dientes, me pregunto, ¿ desde cuándo los veleros suben
mejor apretando la boca y los pies en los pedales?.
Subo
cinco veces a 1800 antes de llegar a Sonseca, el viento ahora es de cara
y cuesta bastante avanzar aunque la velocidad indicada sea de 130-140.
Paso
por Mora y las conocidas laderas tampoco funcionan bien, pero no me preocupo
porque he vuelto desde aquí muchas veces a Ocaña y además
tendría el viento de cola.
Tengo
suerte y justo antes de Sonseca encuentro otra ascendencia de 1,3 que me
sube a 1800, paso el pueblo como un rayo y cotinúo, ¡estoy
casi en mi campo!, ánimo que ya llego.
Varias
veces me había llamado Pedro por radio para preguntar que tal iba
y siempre le contestaba que no estaba haciendo el 300, que estaba enfadado
y que volaba en Dosbarrios ( a 7 km del campo).
A
las 6:45 de la tarde viro la última a unos 35 km de Ocaña
y “me tiro”, a 170 y 180 todo pasa a gran velocidad, adelanto a una Cessna
152 que va hacia Madrid, creo que ni me ha visto, recuerdo cuando empecé
a volar con motor, y entro en la zona de planeadores pasando por encima
de un serranía de escuela que sigue los barrancos de Huerta de Valdecarábanos
hacia el este, “hola compañeros”, pido permiso para pasar por encima
del campo hacia el punto de final y cerrar el vuelo. Pedro ya sabe que
voy a cerrar el vuelo previsto.
¡Qué
maravilla, he volado MI PRIMER TRESCIENTOS!, estoy tan nervioso que el
velero se pone a 220 sobre el campo y tengo que perder 700m haciendo tonterías
al sur para entrar en viento en cola.
Ya
tranquilo saco el tren y poco después oigo el ruido de la
rueda en el suelo.
Son
las 7 de la tarde, llevo 4:30 horas desde mi salida; soy un novato y sólo
he hecho una media de 72 km/h, todo estaba azul y he pasado de la feliz
somnolencia en altura, a la tensión de la posible toma en un rastrojo,
este mundo del vuelo a vela es increíble. He volado 19 térmicas
para hacer 310 kms, son muchas y en un futuro intentaré correr más,
aunque no es agosto ni estoy en Australia.
He
gastado un bocadillo, una manzana, 3 litros de agua y 60 de adrenalina.
No
lo voy a negar... ésto del vuelo a vela es caro... ahora ya saben
que las cervezas tienen pagador oficial, pero la satisfacción lo
merece. No creo que se me olvide en una buena temporada.