Mi suelta en PW5
Por Luis Ignacio López.

Animado por los artículos de la web de Iñaqui, me decido a contaros la historieta de mi suelta en PW5.

En las semanas precedentes, había comentado con Pedro e Iñaqui la posibilidad de suelta en un monoplaza, no viendo ningún problema en ello, los requisitos que me pedían era la lectura del manual y un día favorable.
El pasado sábado 2/2/2002 (fecha mágica), pareció reunir la meteo apropiada, amaneció un día azul, fresquito y sin viento, la previsión, seguida toda la semana por internet pronosticaba un viento sur, suroeste, pero al salir de casa no se apreciaba su existencia.
Me dirigí a Ocaña acompañado por mis habituales ayudantes y sufridoras, mis hijas Irene y Sonia de 14 y 12 años, a las que poco a poco espero que también les entre el gusanillo del vuelo a vela, de momento ya han volado varias veces y colaboran en pista llevando el crono.

Una vez en Ocaña, nos dirigimos a la pista en servicio, la 11, observo un ligero viento cruzado del sur, espero a que aterrice Iñaqui que está dando doble mando y le pregunto si las condiciones permiten mi suelta, no hay problema, vete al hangar y dile al mecánico que te prepare un PW5.

Tomo prestado el Land Rover y me voy con mis ayudantes al hangar.

Miguel me prepara el PW5 EC-GUA, batería, funda, paracaídas, ¡mecachis, sólo quedan los de faldón!.

Volvemos a la pista con el PW5 remolcado por el Land Rover a mínima velocidad, a pesar de los comentarios de mis hijas, yo conduzco el Land Rover, Sonia lleva la punta del plano e Irene hace de coordinadora, ¡no corras que va Sonia con la lengua fuera!.....

Aparcamos el velero al lado del toldillo y a hacer cabina, la verdad es que hacemos cabina los tres, hay tiempo.

Me leo otra vez el manual, acomodo el asiento, me introduzco dentro y voy comprobando los diferentes mandos, situación de aerofrenos, compensador, suelta del cable de remolque, el mando de ajuste de los pedales es de color rojo ???? según el manual debía de ser marrón, etc..., así como los instrumentos.
En el panel de instrumentos, solo están los básicos, dos variómetros uno de ellos de energía total, anemómetro, altímetro, brújula, radio, bastón y bola, no hay ninguna viguería, pero para mi son los justos, destaco el anemómetro con unas marcas separadas y de fácil lectura.

Chequeo el velero, lo realizo de acuerdo al libro y según es habitual, Irene sentada en la cabina me ayuda, frenos fuera, timón, palanca, ....

Espero a que quede un instructor libre en pista, ahora están todos con doble mando, Emilio me comenta que en su siguiente vuelo cuando le oiga viento en cola, metamos el velero en la pista, pasa un poco mas de tiempo, ya es la una pasada y me da la impresión de que aumenta la intensidad del viento que sigue cruzado, oigo a Emilio viento en cola, de nuevo con mis ayudantas metemos el velero en la pista, afortunadamente para nuestros menesteres el peso del PW5 en vacío es de 190 Kg. frente a los 360 Kg. del ASK 21.

Oigo una voz ¡Luis adentro, prepárate! es Iñaqui que ya estaba en la pista y que viene hacia mi con la radio, me preparo, no me puedo atar bien el atalaje, el sistema de cierre es diferente al habitual de cinco puntos del ASK 21 o del TWIN ASTIR, Iñaqui me corrige la posición del compensador y sin darme cuenta ya tengo a la remolcadora esperando, chequeo de cabina, cúpula cerrada y bloqueada, frenos bloqueados, altímetro calado a cero....

Es Chema con la Rallye, le llamo por radio, Chema soy Luis, voy de suelta en el PW5..... de acuerdo Luis.

Comenzamos el remolque, Iñaqui me hace un par de comentarios y le escucho ¡Luis a disfrutar!.

Durante el remolque la pierna derecha me empieza a temblar ¿nervios?, ademas me ha encogido y llego al pedal con la punta del pie, me doy cuenta de que me voy dando con la cabeza en la cabina, ¡el dichoso paraca con el faldón! voy mal sentado, trato de ponerme bien, ya parece que las piernas miden lo mismo, Chema me hace un remolque muy suave, vamos llegando a la altura de suelta, veo alabear a la remolcadora, tiro de la manilla de suelta (amarilla) dos veces y compruebo como cae el cable y se aleja la remolcadora, ¡velero libre, gracias Chema! oigo ¡buen vuelo! y después las noticias, música, esas cosas que por "arte de la tecnología" y del centro emisor de Noblejas, se nos cuelan por la radio para distraernos y no escuchar a la pista.

¡Bueno ya estoy libre y volando solo en un monoplaza!

Las sensaciones, pues un montón, primero no hay ningún "coco", el PW5 en estas condiciones (meteorológicas) viene a volar como el ASK 21, con viento deben de cambiar bastante, pesamos la mitad; una cosa que se nota es la visión hacia los lados, ahora las alas están al lado de los hombros no un metro hacia atrás, el mando es muy ágil, cualquier movimiento de la palanca tiene una rápida respuesta, como me había dicho Iñaquí es un avión divertido, me dedico a hacer algunas maniobras, virajes en un sentido y otro, termino haciendo circuito, no observo que caiga mas que el ASK 21, el PW5 tiene un coeficiente de planeo de 1:32, el ASK 21 de 1:34, inicio el tramo de viento en cola con un poco mas de altura ya que había escuchado que se hundía mucho, pero sin viento en contra no observo nada de esto, de todas formas llevo altura suficiente, tramo final, saco frenos con precaución, según el libro el coeficiente de planeo con los frenos totalmente sacados es de 1:6,5, le vuelvo a encontrar similitud con el ASK 21, tomo con normalidad y pensando que no tiene que tocar la rueda de cola.

Ya estoy en tierra, ha sido una grata experiencia.

Y como dice un conocido anuncio de natillas ¿REPETIMOS?
 

                                                                   Luis Ignacio López de Pedro